jueves, 11 de septiembre de 2025

A 51 años del brutal asesinato de Víctor Jara, las y los revolucionarios recuerdan su legado de lucha y resistencia

  

Hoy se conmemora un aniversario más del golpe de Estado que sumó a Chile en una dictadura, y la figura del cantautor Víctor Jara emerge con fuerza como un símbolo de la lucha por la democracia y los derechos humanos.

Según relatos históricos y testimonios recogidos por la justicia, un día como hoy, el 11 de septiembre de 1973, Víctor Lidio Jara Martínez, músico, cantautor, profesor y director de teatro, se encontraba junto a otros académicos en la Universidad Técnica del Estado (actual USACH). Ante la irrupción de las fuerzas golpistas, la comunidad universitaria decidió reunirse para organizar la resistencia pacífica ante el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende.

Sin embargo, la resistencia fue rápidamente aplastada. Al día siguiente, el 12 de septiembre, Jara fue detenido por militares y trasladado al entonces Estadio Chile, que funcionaba como uno de los principales centros de detención y tortura de la capital.

Los testimonios sobre su estadía en el recinto son un relato crudo de la crueldad del régimen recién instaurado. Víctor Jara fue sometido a brutales sesiones de tortura: golpizas incansables, le quebraron las manos y los dedos con la culata de un rifle para que no pudiera volver a tocar su guitarra, sufrió quemaduras de cigarrillo en su cuerpo y fue víctima de crueles simulacros de fusilamiento destinados a quebrarlo psicológicamente.

Pese a la tortura, testigos presenciales relataron que el artista se mantuvo firme y evenllegó a cantar parte de su canción "Venceremos", un himno de la Unidad Popular, para dar fuerza a sus compañeros de cautiverio.

Víctor Lidio Jara Martínez (28 de septiembre de 1932 - 16 de septiembre de 1973) fue un cantautor, director de teatro, profesor, activista político y símbolo de la Nueva Canción Chilena. Nacido en una familia campesina de escasos recursos en la región de Ñuble, Chile, su infancia estuvo marcada por la pobreza y el abandono de su padre, lo que lo llevó a trabajar desde muy joven.

Su interés por el arte lo llevó inicialmente al seminario, pero pronto lo abandonó. Tras cumplir el servicio militar, ingresó al coro de la Universidad de Chile y posteriormente estudió actuación y dirección teatral en la Escuela de Teatro de la misma universidad. Se convirtió en uno de los directores de teatro más prometedores de su generación.

Sin embargo, su verdadera pasión y legado se encuentra en la música. Integrante fundador del movimiento musical "Nueva Canción Chilena", Jara utilizó su guitarra y su voz como herramientas de lucha social. Sus canciones, como "Te recuerdo Amanda", "El derecho de vivir en paz" y "Plegaria a un labrador", se convirtieron en himnos que narraban las esperanzas, amores y luchas del pueblo y la clase trabajadora. Su música fusionaba el folclore andino tradicional con letras de profundo contenido social y humanista.

Comprometido políticamente, fue un ferviente simpatizante del gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende. Este compromiso lo llevó a participar activamente en campañas políticas y a usar su arte para promover un proyecto de justicia social.

El 16 de septiembre de 1973, la vida de uno de los artistas más importantes de Chile fue apagada. Víctor Jara fue fusilado con 44 impactos de bala en las instalaciones del estadio, cuyo nombre hoy, en un acto de justicia poética y memoria, honra su legado: Estadio Víctor Jara.

Su caso se volvió emblemático de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet. La noticia recuerda que, como Jara, miles de chilenos y chilenas sufrieron una suerte igual o peor, y muchos de ellos permanecen aún desaparecidos, dejando una herida abierta en la sociedad chilena que hoy busca verdad, justicia y reparación.

La memoria de Víctor Jara perdura no solo en sus canciones, que siguen sonando con vitalidad en todo el mundo, sino también como un recordatorio permanente de los horrores de la dictadura y la importancia de defender la democracia y los derechos humanos.

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