Victor Jara fue mucho más que un músico; fue un símbolo de la lucha por la justicia social y los derechos humanos en Chile. Su arte, profundamente arraigado en las tradiciones folclóricas y la realidad de su pueblo, se convirtió en la banda sonora de un proyecto político y en un legado eterno de resistencia.
Vida y Obra
Infancia y Juventud Nació el 28 de septiembre de 1932 en la región de Ñuble, en el seno de una familia de campesinos muy pobres. Su madre, Amanda, fue una influencia fundamental, transmitiéndole el amor por la música folclórica. Tras la muerte de su madre, probó su vocación en un seminario y luego cumplió con el servicio militar.
Inicios Artísticos A mediados de los años 50, ingresó al coro de la Universidad de Chile y luego a su escuela de teatro, donde se formó como director. En 1957, un encuentro crucial con la folclorista Violeta Parra lo encaminó definitivamente hacia la música y la "Nueva Canción Chilena".
Consolidación Musical Publicó su primer álbum solista en 1966. Canciones como "Preguntas por Puerto Montt" (1969) mostraron su compromiso político directo, denunciando la represión gubernamental. Su tema "Venceremos" se convirtió en el himno de la campaña de Salvador Allende.
Compromiso Político Fue un activo militante del Partido Comunista y un ferviente apoyo del gobierno de la Unidad Popular del presidente Salvador Allende, actuando como una suerte de "embajador cultural".
Legado Musical y Significado Cultural
Víctor Jara fue una figura central en el movimiento de la Nueva Canción Chilena. Su música renovó el folclore tradicional chileno y latinoamericano, dotándolo de una profunda conciencia social y política.
- Temáticas: Sus letras hablaban del amor, la paz, la justicia social y la vida de los trabajadores y los más desfavorecidos**. Canciones como "Luchín" retrataban con ternura y realismo la vida de los niños pobres.
- Influencia y Vigencia: Artistas internacionales como Pete Seeger, Joan Baez y The Clash reconocieron su talento y difundieron su mensaje. Su asesinato lo transformó en un "símbolo potentísimo de la lucha por los derechos humanos y la justicia". Como dijo su esposa, Joan Jara: "Podían matarlo a él, pero no podían matar sus canciones".
Muerte y Justicia Póstuma
El 11 de septiembre de 1973, un golpe de Estado liderado por el general Augusto Pinochet derrocó al gobierno de Allende. Jara fue detenido y llevado al Estadio Chile (hoy llamado Estadio Víctor Jara), donde fue torturado. Los soldados, sabiendo quién era, le quebraron las manos a culatazos y lo provocaron para que tocara la guitarra. Aun así, Jara cantó "Venceremos" para sus compañeros de cautiverio. El 16 de septiembre de 1973 fue asesinado de múltiples balazos.
Su muerte no quedó impune. Tras décadas de lucha:
- En 2018, ocho ex oficiales chilenos fueron condenados a más de 15 años de prisión por su asesinato.
- En octubre de 2023, Pedro Barrientos, el ex militar chileno que había huido a Estados Unidos, fue arrestado y extraditado a Chile para enfrentar la justicia por este crimen.
Victor Jara cumpliría 92 años, pero su voz y su lucha por "el derecho de vivir en paz" siguen tan vigentes como siempre.
El Contexto: América Latina en los años 50 y 60
Para entender la Nueva Canción, hay que situarse en un continente convulso:
* Efervescencia Revolucionaria: La Revolución Cubana (1959) demostró que era posible un cambio radical y inspiró movimientos de izquierda en toda la región.
* La Guerra Fría en el Patio Trasero: América Latina se convirtió en un campo de batalla entre la influencia de Estados Unidos y la soviética.
* Desigualdad y Concientización: Crecía la crítica a las enormes brechas sociales y la dependencia económica de las potencias extranjeras.
* Influjo Cultural: Llegaban ritmos como el rock and roll, pero también la canción de protesta norteamericana (Bob Dylan, Pete Seeger), creando un diálogo musical transnacional.
Los Orígenes: La Recuperación de lo Propio
Antes de la "Nueva Canción" propiamente tal, hubo un trabajo fundamental de rescate:
* Violeta Parra: La Fundadora. Ella es la piedra angular. A fines de los años 50, viajó por el campo chileno recopilando y grabando cantos populares, rescatando del olvido tradiciones como la cueca, la tonada y el canto a lo poeta. Pero no solo los recopiló; los renovó, componiendo sus propias canciones con una profundidad lírica y una conciencia social sin precedentes. Su canción "Gracias a la Vida" se convirtió en un himno universal. Ella creó el espacio (la "Peña de los Parra") donde luego germinaría el movimiento.
El Nacimiento del Movimiento (Década de 1960)
La Nueva Canción Chilena surgió como una fusión de:
1. Raíces Folclóricas Auténticas: Rechazaron el folclore comercial y "picturesco". En su lugar, usaron instrumentos y ritmos tradicionales (charango, quena, bombo, guitarra) con armonías modernas.
2. Contenido Social y Político: Sus letras hablaban de los obreros, los campesinos, los pueblos originarios (como los mapuche), la injusticia y la esperanza de un mundo mejor.
3. Calidad Poética y Musical: No era panfletaria; era arte de alta calidad, con composiciones complejas y letras elaboradas.
Figuras:
* Víctor Jara: Llevó el mensaje a su punto más alto de expresión artística y compromiso.
* Los Jaivas: Aunque luego evolucionaron hacia el rock progresivo y la fusión, comenzaron en este ambiente, renovando el sonido desde Valparaíso.
* Grupos Colectivos: Quilapayún (de rostro cubierto y barba larga, símbolo de rebeldía) e Inti-Illimani (que incorporó instrumentos de todo el continente) se convirtieron en pilares del movimiento, often trabajando en colaboración con el director de teatro y compositor Sergio Ortega.
La Canción como Proyecto Político: La Unidad Popular (1970-1973)
Con la elección de **Salvador Allende** en 1970, la Nueva Canción se volvió central en el proyecto de la Unidad Popular:
* "El Derecho de Vivir en Paz" (Víctor Jara) y "Venceremos" (Sergio Ortega) se convirtieron en himnos oficiales del gobierno.
* Los artistas actuaban en fábricas, sindicatos y actos políticos, llevando el arte al pueblo.
* El movimiento se expandió por América Latina, creando la "Nueva Canción Latinoamericana", uniendo las luchas de distintos países (ej: Atahualpa Yupanqui en Argentina, Mercedes Sosa en Argentina, Alí Primera en Venezuela).
La Represión y el Exilio (Post-1973)
El Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973 fue un punto de inflexión brutal:
* Víctor Jara fue asesinado, convirtiéndose en el mártir más emblemático del movimiento.
* La música folclórica de protesta fue prohibida y perseguida. Los instrumentos andinos fueron considerados "subversivos".
* Quilapayún e Inti-Illimani se encontraban de gira en Europa y no pudieron regresar. Su exilio se extendió por más de 15 años.
* Desde el exilio, su música se fortaleció, difundiendo por el mundo la denuncia contra la dictadura de Pinochet. Canciones como "El Pueblo Unido Jamás Será Vencido" (de Sergio Ortega y Quilapayún) se cantaron en protestas de todo el planeta.
Legado y Vigencia
La Nueva Canción Chilena dejó un legado imborrable:
* Simbólico: Demostró que el arte puede ser un arma poderosa para la memoria y la resistencia.
* Musical: Sentó las bases para toda la música contestataria y de fusión que vendría después en Chile y América Latina.
* Cultural: Creó un modelo de canción popular con raíces, calidad y conciencia que sigue inspirando a artistas hasta el día de hoy.
Fue, en esencia, la voz de un pueblo que soñaba con un futuro más justo, y cuyo eco, a pesar de la represión, nunca pudo ser silenciado.

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